Despierta, café en la mano y mirando el mar azul profundo. Un par de botes en la bahía y turistas alrededor (cliché), cargado de cinematografía e inspiración, pero la verdad es que fueron más de dos años, meses estancada, preguntando porqués que a la larga omití, conversaciones constantes para no olvidar quién era, de dónde venía y todo para intentar mantener algún vínculo, un pie en la realidad. La gran deuda de mis 20 era viajar; como no pude hacerlo temprano por falta
Mayra Monroy
hace 15 horas
¿Quién escribe aquí?
Colombiana. Bailo, cocino, buceo, escribo y, en los viejos tiempos, fui periodista.